
Alguien un día se entretuvo en colocar unas velas dentro de otras tantas botellas y encenderlas.
Seguro no les hizo una foto, pero ahí estaba mi cámara.
Un día cualquiera, por ejemplo hoy, enredando entre mis archivos y carpetas apareció esta iluminada foto para recordarme algo.
Mientras haya cera habrá llama. No importa si se apaga una de ellas, otra la encenderá ayudada por una mano amiga, aunque sea tu propia mano la que anime tu soledad y encienda tus velas.
Foto que parece invernal, hecha en invierno y expuesta en primavera. ¿Y qué más da?