Siempre se sueña con hacer algo así cuando se es muy joven. Se ven problemas, aquí y no tan cerca. La prensa escrita y la televisión nos ponen al día de lo que les parece según quien pague y por eso no aparece todo lo que es y se muestra lo que no debería interesar tanto. Pero ahora todo es diferente, la noticia parte directamente de la situación, sin intermediarios. Eso es lo que más les duele a "ellos".
En este tiempo que describo he aprendido muchas cosas y eso es lo que quiero contar hoy en mi buhardilla. El orden de exposición no tiene importancia:
- La juventud no se deja engañar y es capaz de pensar por sí misma.
- Hay gente fantástica a nuestro alrededor y no hace falta buscar demasiado.
- Si hay algo que puede unir a las personas es la indignación.
- Nadie, ni persona, ni grupo, sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
- Hay solución a los problemas, pero se necesita un formateo del mundo y la instalación de un sistema nuevo de código abierto.
- No hay que pensar que solamente tú tienes una idea, pues esa misma puede estar fluyendo a la vez por miles de cerebros.
- Todas las ideas de cada persona, juntas, forman un código único, como una huella digital. No se puede poner a todo el mundo de acuerdo en todo, pero sí podemos saber qué ideas pueden ser compartidas por una mayoría de personas. Antes eso era impensable, ahora sí se puede hacer: tenemos Internet.
Es fácil, ¡a formatear el mundo!.

Foto: Susicroft